Cuando se puso en marcha el PANES, dirigido a las familias  que vivían en condiciones de extrema vulnerabilidad económica y social, uno de  los componentes  fue TRABAJO POR URUGUAY.

Cuál era el objetivo del mismo?

Contribuir a la ruptura de las barreras de exclusión social mediante una intervención  centrada en el trabajo. Un trabajo muy especial: hombres y  mujeres, integrantes del Panes y desocupados  fueron seleccionadas  a través de sorteos,  para realizar tareas de alto impacto comunitario y apoyadas  por una organización social que habría de realizar el acompañamiento.

 

Cómo funcionaba?

 El Mides  es el responsable  y supervisor; los organismos públicos presentan memorias de trabajos para la comunidad que puedan desarrollar los protagonistas  y las organizaciones sociales acompañan  procesos de aprendizaje y reinserción social. Siempre se trabaja en grupo: son brigadas de 20- 25 personas. Además de las horas de trabajo: reparar los bancos de escuela, hacer veredas en los hospitales, pintar las rejas de un liceo, pintar los juegos de una plaza, hacer una huerta, tienen horas de alfabetización, capacitación,  entrevistas con asistentes sociales, psicólogas, equipos médicos.

En esos espacios  “nada de lo humano quedó afuera”: se “resuelven” y se “hablan” de muchas cosas, fundamentales para la vida de toda persona: acompañar a tratamientos médicos, obtener documentación, recibir atención por temas de violencia doméstica, pedir apoyo por situaciones que desbordan y que mayoritariamente recaen en la mujer. La mejor manera de potenciar los canales de inclusión social es generar una práctica que habilite  el acceso a servicios públicos y comunitarios  que atienda esta compleja realidad. Y fundamentalmente  crear hábitos de convivencia  y de trabajo,   difícil de incorporar cuando la actividad desarrollada  por miles  de estas personas durante años es individual e informal o en su recinto familiar. 

 

Los buenos datos  de Trabajo x Uruguay:

 

  • Desde 2005 a 2007  participaron en TXU  14.742  de los cuales 11.403 fueron mujeres.  Ellas representan el 77.3%. Lo que demuestra que  decenas  de miles de mujeres se sintieron convocadas (digo bien decenas de miles pues para cada llamado de Trabajo por Uruguay se inscribían más del triple de las que efectivamente luego del sorteo quedaban seleccionadas)    
  •  Se realizaron 12 llamados, incluyendo 2 llamados “JOVEN”  que integró a 1.067 jóvenes. 
  • Participaron 22 organismos públicos: MSP. ANEP,  Intendencias, AFE, INAU, etc. 
  • El trabajo de apoyo lo realizaron 54 organizaciones sociales, 
  • Se trabajó en los 19 departamentos concretándose tareas en 58 localidades. En Canelones el programa llegó entre otras  a Toledo, San Bautista, San Jacinto, Las Piedras, Costa de Oro; en  Artigas a B. Unión, T. Gomensoro, B. Brum;  en Colonia, J. Lacaze, Rosario, N. Palmira,  Ombúes de Lavalle. Este punto  fortalece el contenido de equidad geográfica. 
  • Una fuerte apuesta  a la salud y muy especialmente a la bucal : el mismo incluyó tratamientos de infecciones, arreglo, retiro de piezas  y prótesis dental completa. El impacto de esta atención en la salud, autoestima y posibilidades de mejoramiento de reinserción social  son altamente valorizadas y motivo de gran regocijo. Se realizaron  convenios para la atención bucal  de 10.303  participantes en los 19 departamentos. 

 Este programa nos deja muchas enseñanzas: un buen gobierno   debe saber interpretar a toda la sociedad, sin perder la brújula, incentivando los compromisos   sociales y comunitarios, apoyando e incrementando la participación social, abriendo nuevos espacios educativos, culturales, profesionales,  donde la gente se siente recompensada en su esfuerzo, y no estoy hablando solo  de una cuestión monetaria.

Como hemos podido apreciar en este programa: focalizar es una buena cosa, porque parte de reconocer un hecho. Los excluidos de los servicios básicos son las personas más pobres o socialmente más vulnerables. Es decir, poseen menos “libertades” para estudiar o para encontrar trabajo como medios para tener una vida digna.  

Por ello  debemos seguir focalizando para universalizar derechos. Estoy convencida que estas intervenciones  sociales han beneficiado a las mujeres que son las que más se acercaron a las instituciones no solo a demandar sino a construirse un nuevo lugar en la sociedad,  las que más enriquecieron con sus aportes un programa social que ahora existe con otras características pero con el mismo espíritu: me refiero a URUGUAY TRABAJA que este año abre cupos para 3.000 personas.

Muchos de estos datos son de la publicación “Del vientre de los sueños nace la realidad” del Mides y quiero concluir con una sencilla reflexión de una protagonista:

 

“Mi pensamiento era que me presentaba a una o dos reuniones, después una pala, carretilla  y a trabajar…me encontré con la posibilidad de conocer detenidamente  a mis compañeras  y darme a conocer. Y me parece muy importante poder detenerme y saber que no estoy tan perdida en la sociedad, que tengo la oportunidad de mejorar mi calidad de vida. Crecer como persona” 

Diputada Berta SANSEVERINO

AU – 2121- FLS- FA